Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Nils el Sáb 14 Dic 2013, 14:50

Prólogo:
Era de noche, siempre es de noche cuando un barco se ve atrapado en una tormenta, y más aún cuando en barco está al borde de un remolino. La violencia de las olas no permitía dar más de dos pasos sin perder el equilibrio. Un hombre gritaba a viva voz mientras las olas ahogaban el mínimo sónico que pudiera hacer.  Agarrándose a lo que podía, fue acercándose al timón para hablar con el capitán. Un choque junto con su correspondiente ruido tambaleo el barco con violencia  miró atrás y un marinero voló y cayó por la borda de estribor.

Tras levantarse del choque, se disponía a acercarse al capitán, cuando un sonido gutural rompió con el auge de las olas, miró atrás, pero la oscuridad no permitía ver mucho, algo se aproximaba y otro gran choque tambaleo el barco, este crujía, no volvería a ver otro puerto. El hombre comprendió que era tarde para huir y en un instante el barco se hundió bajo el mar con violencia.

Nils 1

-Vamos, muévete-. Oía mientras algo le daba golpecitos en el costado.

Se encontraba en el suelo al lado de un banco roto, se estaba fresquito en el suelo de piedra,  le dolía la cabeza y el olor a alcohol era fuerte. Una mujer, con ropa de gremial, que consistía en una boina roja, una camiseta blanca y una minifalda roja le estaba dando con una escoba para que se echara hacia un lado. Nils distinguió debajo de la mini falda un cuchillo atado con correas.

-Venga, muévete.- exigió con voz de súplica. Rodó alejándose del banco roto. La gremial dio un suspiro de pesadez y continúo con la limpieza.

Se apoyó en el extremo de la barra, se levantó y miró el panorama, estaba en la cantina de la ciudad, se situaba al aire libre, había varias mesas alargadas con un banco en cada lado, el que estaba cerca de él estaba partido por la mitad. En el extremo en el que estaba había una barra, por detrás de ella en una mitad había licores, en la otra había papiros y demás documentación, fuera de ella y a su lado, había un gran tablón de anuncios con distintas peticiones,  había varias entradas a la cantina, rodeando por los bordes empezando por la derecha de la barra había unas escaleras que bajaban a un taller, después una gran calle que desembocaba en esta,  luego había otra calle con escaleras que a los tres metros volvía a ser camino. Continuando rodeando y lo que sería en frente y al otro lado de la cantina había una gran puesta abierta de par en par que daba a un gran edificio y continuando había unas puertas abiertas que por dentro había otras puertas de vaivén que daba a las cocinas y finalmente, ya a la izquierda de la barra y el tablón de anuncios un camino en descenso hacia un mercado y los puertos, las paredes eran unas vallas de madera que permitían ver el exterior, de algunas de estas vallas había postes y por arriba había un cableado con lámparas.

Era un lugar elevado en el hemisferio de la barra y de la calle que daba a los puertos conforme al resto de la ciudad de dicho lado. El cielo estaba despejado y un azul mañanero teñía el cielo. Dos gremiales limpiaban el reciento y otra estaba tras la barra pasándole un paño. Se sentó a la barra.

-Muy buenas, esto… ¿Cuánto le debo?- Preguntó, debió de armarla ayer, todavía se veían vómitos en el suelo y alguna que otra botella rota en el suelo. La gremial de la barra se giro hacia él.  No era muy alta y se veía muy joven,  su piel era clara y bajo la boina se veía un pelo rizado, teñido de castaño

-Nada, pagaste por adelantado- dijo con una sonrisa. ¿Amabilidad ante todo? Se preguntó Nils sobre esa faceta de las gremiales. ¿Qué fue lo que hizo anoche? Pensaba mientras dejaba eso de lado. La gremial cambió la mirada con una mezcla de sorpresa.

-¿No se acuerda de lo que hizo anoche,  señor?-  Preguntó y soltó una risita. Nils negó con la cabeza mientras apoyaba el codo derecho y se sujetaba la frente. -Bueno…. Usted llegó entrada la tarde con esos atuendos rasgados se acerco a la barra y grito: “ESTA NOCHE INVITO YO”.- Esto último lo dijo sacando pecho mientras se llevaba las manos a las caderas con cierto aire de parodia. -Saco un fajo de billetes pagó una cantidad considerable y nos pusimos a repartir comida y licor-

-Mmmm….- Nils se miró en el espejo y hacia su ropa. Ciertamente estaban rasgados y entre el olor a alcohol se distinguía el olor a sal marina, era un hombre alto, 1,87 tenía el pelo corto y revuelto de un color rubio muy oscuro, ojos verdes y barba de dos días, sus ropas eran jirones en la camisa y los pantalones tenía rotos por las rodillas, eran de un color verdaceo oscuro y era moreno del sol. Empezaba a recordar lo de ayer...

-Y entre el medio de la fiesta- Continuaba la gremial de la barra, movía las manos  y los brazos como para explicar la situación- Oía un gran ruido y usted estaba caído encima del banco- señalo al banco- y vi que una mujer a ese lado de la barra, le había metido un “empujón” (Hizo las comillas con los dedos de las manos). La fiesta siguió y usted siguió allí hasta hace un ratillo que se ha despertado-. Terminó su explicación la gremial de la barra junto sus manos  inclinó su cabeza hacia un lado y mostró una sonrisa.

Nils se quedó atónito un rato, se oía como la ciudad empezaba a despertarse, una gremial empezaba a quitar el banco roto mientras la otra pasaba un paño húmedo por las mesas. Volvió a recordar. Estaba en un barco el cuál por una misteriosa tormenta se hundió, naufragó hasta las costas, de la ciudad, algún que otro ciudadano se ofreció a ayudarle, el los rechazaba con brusquedad se dirigió a la cantina invitó a todos y…

-¿Que va a tomar?- escuchó Nils mientras salía de sus pensamientos.

-¿Eh?- Se sobresaltó un poco, la gremial seguía ahí, ya no tenía inclinada la cabeza pero seguía sonriendo. -Un desayuno y agua, por favor.- dijo en voz baja mientras se recostaba, apoyaba su brazo nuevamente en la barra y se cubría los ojos con la mano.

-Maaaaaaaaaaaaaaaarchando- dijo la gremial y se fue al extremo de la barra, se apoyo y gritó: -¡UN DESAYUNO CONTINENTAL Y UNA JARRA DE AGUA!-.

Nils se estremeció, la cabeza le dio una punzada de dolor. Continúo recordando. Mientras le hacían el desayuno. Mientras bebía copa tras copa vio en el otro extremo de la barra una mujer que le llamó la atención, recordaba que tenía el pelo recogido en cola de caballo y que por prendas tenía una tira de ropa cubriendo el pecho, unos pantalones muy cortos, y unos mitones, un tatuaje le rodeaba el brazo en torno al bíceps de su brazo izquierdo, se levantó del taburete y le dijo…. Algo, no se acordaba pero fue educado, ella de repente que estaba bebiendo de un vaso, se levantó y le propinó una patada que lo mando a volar al banco.

Eso no era lo importante, como había acabado en esa ciudad era más importante.

-¡ABANDONEN EL BARCO!- gritaba, mientras se dirigía al timón, donde estaba el capitán.
El sonido de un vaso le devolvió a la realidad, la gremial le estaba sirviendo el agua.

-Muchas gracias- Agradeció Nils el gesto. Bebió del vaso, su cabeza empezaba a despejarse. ¿Qué era eso? Era, era, era… ¿un tentáculo?

El golpe sacudió el barco, se levantó como pudo y cuando iba a acercarse al capitán lo escucho, un sonido, el grito de un monstruo que se alzaba sobre el ruido de las olas, demasiado tarde, algo golpeo el barco por la mitad y en un instante lo sumergió bajo el agua, la fuerza centrifuga lo arrastró junto con toda la tripulación, pero de alguna forma sobrevivió.

Al rato le trajeron el desayuno, no iba vestida de gremial, dejo la bandeja con un fuerte golpe, y se alejó, solo tuvo tiempo en fijarse en una mirada de despreció, por lo visto no todos eran “profesionales en su trabajo”. “¿Su trabajo?”, pensó Nils, miro rápidamente a la puerta de las cocinas, y vio como la oscuridad la acabó ocultando. No llevaba ropa de gremial, solo le dio tiempo a ver una melena roja.

-Perdónela- dijo la gremial de la barra con aire de inocencia y cambiando de tema -Pues, aquí tiene su desayuno.- Olía que alimentaba, le echo un vistazo antes de coger con hambre los cubiertos. Dos huevos fritos, cinco salchichas de jabacerdo, una chuleta de buey,  una salsa a un lado verduras, y un vaso considerable de zumo de arándanos. Parecería mucho para ser un simple desayuno, pero estaba en “Fuerte Tormenta” ciudad de cazadores, y como cazador que era él, esto podía llegar a ser considerado primer plato en una comilona.

Nadia 1:
-Guauh…- Soltó Nadia al ver el puerto desde la distancia, no había salido nunca de sus tierras con lo que la visión de otros lugares era algo que la maravillaba. La ciudad estaba dividida en varias zonas, estaba construida en la ladera de un barranco por lo que arriba de ella había edificios y a su lado ya debajo de ella estaba el puerto y mas ciudad, las dos daban al mar ya sea en precipicio o en el puerto, entre ambos sectores había una alta torre blanca circular cuyo punto más alto superaba cuya mitad derecha parecía estar incrustada en medio de la montaña. Había en las paredes de la ladera y alrededor de la gran torr varias construcciones, por lo que deducía que esta torre también servía de unión a ambos sectores.

Era una chica de 16 años, 1’68 de alto, tenía el pelo moreno y recogido en un moño y una cinta se situaba en su frente y se ocultaba por partes con su pelo, tenía los ojos castaños, su tono de piel era bastante claro, llevaba una ropa tradicional de su pueblo, su ropa consistía en un kimono en la parte superior con unos pantalones muy amplios, unas grandes placas de metal se situaban en el torso, adelante y en la espalda, lo cual para el poco pecho que tenía, más lo poco que dejaba entrever su ropa, más la placa no le dejaba un punto en atractivo en ese aspecto. Su ropa era amarilla el kimono exterior y blanco la camisa de dentro, con los pantalones blancos también. Llevaba unas sandalias de calzado y unos calcetines blancos le envolvían los pies.

Pronto llegaron al puerto, los marineros echaron marras y un puente dejo paso para que la tripulación. Se había atado un baúl-mochila a la espalda con correas y a la espalda llevaba una especie de lanza cuya hoja estaba encapuchada hacia abajo. Agradeció al capitán con timidez inclinándose mientras juntaba los brazos al cuerpo, al volver a su postura normal lo hizo con rapidez y se dio con el mango en la cabeza

-¡Auch!- soltó, el capitán no pudo evitar esbozar una sonrisa. Rápidamente se alejó y bajó del barco cuando vio un hueco entre los marineros.

Era una gran calle, un lado daba al mar y el otro a numerosos edificios, estos eran casas, mercados, restaurantes y algunos otros que no conseguía identificar. Entre los edificios que no estaban pegadas habían callejuelas que permitían adentrarse a la ciudad, el color predominante era un azul, verde mar y blanco. Los mercados vendían desde comida hasta instrumentos para cazadores como picos, redes de bichos, materiales para las trampas. Por medio de las calles y pegados a los edificios había gente con manta y productos para vender. Una cosa que le llamo la atención fue ver cosas como estrellas marinas y algas por medio de la ciudad y atrapados entre los huecos de los callejones.

Echo un vistazo y recordó que no había preguntado donde tenía que inscribirse para que le dieran la licencia de cazadora, `por no volver al barco fijó su mirada en un bar cercano, y se aproximó a  él. El bar tenía contrapuertas y contraventanas, ambas parecían muy solidas, al entrar se sorprendió pues, todo estaba trabajado en la roca. Las mesas, los bancos, la barra, los huecos que la pared donde estaban las botellas, todo. No había ningún cliente.

El camarero, un hombre de edad algo avanzada con pelo y barba gris, chaleco negro, camiseta blanca y unos pantalones marrones, le llamó la atención.

-¡Niña, aquí no pueden entrar los menores!- dijo mientras limpiaba una de las copas. Era cierto que era muy joven y su aspecto no ayudaba a creer lo contrario, sin embargo, esto se lo tomaba como un menosprecio a sus habilidades.

-Discúlpeme señor- comentó Nadia haciendo como si no le hubiera oído. -¿Sabe dónde está la oficina del gremio de los cazadores?-

-¡Ah! Vale, que buscas al gremio… la oficina del puerto está en reformas, así que tendrás que ir a la de la meseta- contestaba el camarero mientras Nadia asentía- al salir de aquí sigue la calle por la izquierda y llegarás a la oficina del gremio, que está en reformas, sigue recto hasta que llegues a una fuente de piedra blanca, la primera a la izquierda y continua hasta que llegues a la torre del coloso, súbela hasta que llegues a la ciudad superior, sal, sigue hasta la estatua del fundador, la segunda salida por la derecha y síguela hasta que llegues a un edificio más grande que el resto, ahí está el ayuntamiento.- Terminó el camarero con su discurso que estaba más que enseyado.

- Esto… yo buscaba las oficinas del gremio.- Dijo Nadia confusa por el discurso anterior temiendo que no se acordaría de él.

-En el ayuntamiento hay carteles que te guían además que se puede ver desde allí las oficinas.- Replicó.

-De acuerdo, muchas gracias- Agradeció confusa e hizo su reverencia, esta vez moviendo a un lado el mango para no golpearse y salió por la puerta y giró a la izquierda.

-Izquierda, fuente, izquierda, subir, recto, estatua y…. segunda a la derecha.- Se decía a sí misma para no olvidarse. Por la calle se encontraba algún que otro muchacho jugando o ayudando a su familia a vender pescado, en los puestos de las mantas veía más materiales y por la calle la gente circulaba con calma. Al poco rato llegó a un edificio el cual tenía varios andamios colocados, un cartel en él ponía reformas y que para atención al cliente o cazador utilizará las otras instalaciones, venía descrito también sobre el camino a seguir, con lo que le echo un vistazo para que no se lo olvidará.

Siguió andando hasta que llego a una fuente blanca, mármol supuso ella. En el centro, había una especie de ballena con cuernos o ¿quizás eran colmillos? Que sobresalían de la cabeza, la cual, estaba muy deteriorada y no se podía saber bien, esta echaba agua por lo que ella pudo deducir que era la boca, sentados en los exteriores de la fuente había una pareja y al otro lado en el exterior un hombre había dejado el equipaje para descansar. Ella continuó por la izquierda.

Esta calle no era tan amplia como la del puerto  pero estaba cubiertas por sabanas a modo de techo, había también pero ya en menos cantidad mercados y pudo ver algún hotel que otro, se empezó a percatar que no solo el bar estaba trabajado en la piedra, sino que la mayor parte de la ciudad lo estaba y que había una ligera pendiente hacia la torre, por si llovía que el agua bajara al mar. La multitud pasaba, veía algún carromato que otro tirado por mularros, pero sin que se produjera atasco ella avanzó hasta el final de la calle. Está se abría al final dejando un amplio espacio entre la ciudad y la torre.

El portón de entrada era muy amplio, pensó que por allí podría entrar más de un dragón, la gente salía y entraba. Las paredes eran blancas, con numerosos arcos por los que pasaba la luz, por ellos se podía ver como un camino ascendía rodeando el interior de la torre. Al entrar por el portón, vio que a su derecha comenzaba a ascender el camino, había un gran hueco en medio el cual tenía tres sistemas de montacargas de amplio espacio en forma de jaula, vio que mercancía y gente muy dispar se empezaban a subir en uno. Rápidamente se acercó y se metió en la jaula, el suelo era de madera, parecía solido, pero por si acaso ella pisaba en las tablas sobre las que estaban hechas los soportes.

La jaula consistía en una malla exterior, unos gruesos barrotes que hacían de soporte y un suelo de madera de múltiples capas puestos de una forma que desconocía a los que se accedían por una amplia puerta que se abría y se cerraba a cada parada, esta era elevada por un sistema de poleas y una estructura que hacía fijo el lugar de ascensión, dado el peso, debía de estar impulsado por motor.

Fue ascendiendo con el grupo, como vio que algunas personas se sentaban en las cajas y materiales ajenos, ella también se sentó en una caja que no andaba muy lejos y dejó su baúl-mochila en el suelo junto a su arma.  A medida que subía vio como estaban estructurados los pisos, el centro tenía el hueco para los montacargas, a cada piso había un suelo, cada techo del piso estaba como abovedado mediante triángulos, y por los exteriores estaba un camino ascendente que en un lado era plano para el cambio de ascensión al piso, entraba luz por los arcos, pero no la suficiente como para iluminar la zona que más se adentraba en la meseta por lo que había lámparas de aceite y eléctricas, estás ultimas no las comprendía, y antorchas, por el hueco del camino que ascendía había caminos en arco que conducían a túneles.

A cada parada miraba si alguien reclamaba su asiento, como no lo hacían, ella siguió allí. Al cabo de un rato y varias paradas ella ascendía hacia arriba, en la penúltima parada una mujer se dirigió a ella.

-Disculpé.- La mujer le llamó la atención. Nadia se giró y se levantó rápidamente.

-Perdone, nadie me decía nada así que…- Se disculpaba ella.

-No pasa nada- la interrumpió. -Cogió las cajas y las sacó fuera del montacargas, volvía y entraba para recoger el resto del equipo, se percató de que Nadia no le había quitado el ojo así que cuando el montacargas volvió a ponerse en marcha ella le hizo un último gesto de saludó, al verlo Nadia le hizo un gesto de saludo con la mano hasta que la perdió de vista. No se atrevía a volver a sentarse así que aguanto un poquito hasta que por fin llegaron al último piso.

El techo en este estaba más alejado del piso, la luz se colaba completamente en este piso y ya no estaba incrustado en la piedra por tanto no había lámparas ni antorchas encendidas, veía como el techo formaba una amplia bóveda, también vio el gran sistema de poleas que tenía cada uno de los montacargas, un gran motor externo, el cual ella no sabía que era mandaba la corriente a través de un cableado, encima de ellos había una estructura que dificultaba un poco ver la bóveda por dentro. Ella se encaminó por la puerta hasta la salida que estaba situada a un cuarto de vuelta en el sentido contrario a las agujas del reloj conforme al portón de abajo.

Pesé a que dentro entraba la luz, en el exterior la intensidad era mayor, así que se cubrió con la mano a modo de visera. Las tonalidades eran muy diferentes, las calles eran de un pintoresco rojo y blanco, con un marrón madera, construcciones de ladrillo se veían y estaban pintadas de de varios colores como amarillos, blancos o rojos y entre colores fríos algún azul que otro. Se dividía en varios caminos, ella tomó el principal bajando una escalinata, vio que un niño rápidamente se dirigía por su trayectoria así que rápidamente se echo a un lado, el niño siguió corriendo mientras se giraba en una vuelta y gritaba:

-¡Lo siento, señorita!- y continuó corriendo hacia adentro de la torre. Nadia sonrió y se encaminó a la calle principal, las calles tenían esta vez mas residencias, bares y restaurantes que mercados como lo que había en el puerto. Acabo llegando a un cruce con una estatua en medio, la figura representaba un cazador con una gran espada, este cazador estaba con la punta de la espada clavada en el suelo, sujetada por el mango con las dos manos y miraba a la calle del ayuntamiento, la segunda por la derecha. Siguió caminando por allí, había menos gente, y la que había en su mayoría eran cazadores con su armadura, o con la armadura guardada en un baúl-mochila como ella.

Llegó a un edificio que era ocupaba mas hueco que los de los alrededores, tenía 3 pisos, y lo que sería por la cintura de Nadia estaba pintado de azul, el resto era blanco, en los pisos los balcones estaban decorados con macetas y plantas. Cerca había un poste que indicaba el camino a las oficinas del gremio de cazadores. Pensó si debía entrar primero ahí por si tenía que firmar algo dentro, después de pensarlo parada en la calle un rato, decidió irse primero a las oficinas del gremio.

El camino se dividía en dos, uno a la derecha llevaba a una cantina que estaba pegada al edificio, y otro llevaba por los dormitorios de los cazadores y al girar encaraba a la puerta principal. Cogió el segundo camino y observó los distintos hostales que poseían los cazadores, se notaba tres clases, desde barracones comunes y compartidos pasando por dormitorios mejor acomodados individuales o a compartir hasta espléndidas mansiones que se veían de fondo. Los colores eran marrones y amarillos y las mansiones sobresalía el blanco, continuó por la calle, algunos cazadores salían de sus casas, un hombre moreno estaba sentado al lado de un gran cartel de anuncios junto con su mascota, una especie de lagarto con dos cuernos en la nariz uno detrás de otros, el exterior era mayor que el interior, ella continuó la calle, desde allí vio un camino que llevaba a la cantina que rodeaba el edificio y otro que entraba en las oficinas.

Pasó a las oficinas, la puerta estaba abierta, dentro había varios puestos de trabajo, tras un mostrados había dos gremiales, una de atuendo rojo y otra de atuendo azul. Detrás de ellas había un estante con libros y pergaminos y en la mesa había unos registros. Una pizarra con carteles de misiones estaba puesta al lado. Las paredes eran de un rojo oscuro, una lámpara colgaba del techo que actualmente estaba apagada, había dos puertas que daban a la salida, una por la que había entrado, y otra a la cantina. Había dos puertas más que se internaban en el edificio.

Nadia se acercó con timidez al mostrador, las dos gremiales estaban hablando de algo, cuando ella se acercó detuvieron la charla y la de rojo se encaró a ella.

-Buenos días- Saludo la gremial con cortesía.

-Buenos días- Devolvió el saludo Nadia- Esto… me preguntaba si es aquí donde me puedo registrar… para entrar al gremio de cazadores- Consiguió decir.

-Si claro- Se volvió al estante, y cogió unos papeles- rellena este formulario y revisaremos tu solicitud- Y deslizó la hoja por el mostrador delante de ella con la mano izquierda mientras con la mano derecha.

-Bueno…. ¿No os ha llegado una carta de recomendación a nombre de Nadia?- Preguntó ella, pues hace unas semanas había mandado una carta con solicitud y recomendación de su maestro. Las gremiales se miraron, la de rojo masculló algo y la de azul negó con la cabeza.

-Espera, miraré dentro- Dijo la de rojo y salió del mostrador y entró por una de las puertas. Nadia se quedo mirando por donde había ido, luego se giró a la otra gremial, ella le sonrió.

-Tranquila, no tardará mucho- Le dijo. Pasaron dos minutos, para entretenerse le daba vueltas al bolígrafo que le habían pasado. Al cabo de un rato salió por la puerta la gremial de rojo.

-Lo lamento mucho- dijo mientras se acercaba y volvía a ocupar su sitio.- ¿Estás segura que nos lo mandaste a nosotros?-.

-Sí, segura- reafirmo Nadia- A fuerte tormenta, el gremio de cazadores, es aquí ¿no?-

-Mmmm…- La gremial miraba hacia abajo mientras un brazo lo apoyaba en la cadera y otro se acariciaba la barbilla- ¡Ah, ya se!- exclamó de repente, a la vez que chocaba con el dorso de su mano derecha su palma izquierda. Su compañera que le había dejado todo el trabajo y empezaba a desentenderse del tema volvió a meterse en la conversación.

-¡¿Si?!- dijo Nadia con cierto entusiasmo mientras se apoyaba en el mostrador y se inclinaba hacia adelante.

-Puede que la carta fuera a parar a las oficinas del puerto y que desde allí a mover todos los papeles al ayuntamiento y aquí se haya extraviado tu carta- dijo con cierto entusiasmo mientras levantaba un dedo por haber encontrado una explicación a lo ocurrido.

Nadia se quedo paralizada en la postura que estaba.

-Pero mujer….- La gremial azul apoyo su antebrazo derecho y se recostó en el mostrador mientras se sujetaba la cabeza- No se lo digas así que la vas a hundir en la miseria- Señaló con el dedo de su mano libre-¿Ves?-. Nadia estaba con la cabeza agachada apoyada con la mano en el mostrador, un aura de depresión emanaba de ella.

-No, no te preocupes- Trataba de tranquilizar la gremial de rojo- Mandaremos a alguien a los registros para que encuentre tu carta, Ja ja ja ja- dijo y río para quitarle importancia al asunto -No llevará más de unos días-

-Ummm…- Sin la licencia no podría acceder a los dormitorios, no había traido suficiente dinero,  no conocía a nadie de allí, ¿qué haría durante unos días?

Una puerta se abrió, de ella salió un anciano, su altura destacaba por su ausencia, apenas le llegaba a Nadia al ombligo. El anciano tenía una coronilla que de pelo solo dejaba los laterales de la cabeza, su pelo era blanco, una barba también blanca salía de su barbilla y le llegaba hasta su pecho. Llevaba una túnica marrón y bajo ella unos pantalones marrones a juego. El hombre se apoyaba en un bastón.

-Maestro- Dijeron las gremiales al unisonó a la vez que inclinaban la cabeza a modo de reverencia. “¿Maestro?” Nadia se echo hacia atrás.

-¿A qué viene tanto escándalo?- dijo este mientras se aproximaba

-Pues, parece ser que se ha extraviado la carta con la solicitud del gremio de caza- Le contestó con sinceridad. El anciano se giró a ella y la miró de reojo. Nadia se sintió un poco avergonzada.

-¿Nombre?- Soltó el anciano de repente

-¿Cómo dices?- Preguntó extrañada

-¿Qué cuál es tu nombre?- Repitió la preguntar el anciano

-Na, Nadia- Consiguió decir

-Nadia, de acuerdo ¿Edad?- Preguntó nuevamente

-18- Dijo ya más directa

-16, de acuerdo-Adivinó el anciano, ¿Por qué nadie le creería?- ¿Lugar de residencia?-

-Mmmm… pues ninguno, tendría que con…- Decía Nadia

-Barracones para novatos, de acuerdo- Contestó por ella- ¿Estado civil?-

-Esto… ¿soltera?- dijo Nadia que no sabía si decir menor o algo así.

-Uuhmmm… soltera jeje-El anciano soltó una sonrisa picaresca.

¡Zas! Un libro había volado e impactado con el dorso en la cara del anciano, este había inclinado la cabeza hacia atrás del impacto y el libro cayó al suelo.

-No empecemos, ¡Viejo verde!- Gritaba la gremial de azul. El anciano recuperó la compostura y continuó.

-Muy bien, apunta- le dijo a la otra gremial- Nadia, 16 años, en las barracones de nivel 1, Cazadora del gremio de cazadores- El anciano cogió una insignia y se la lanzó. Nadia la atrapó al vuelo. -Enhorabuena, ya eres una cazadora.-

-¿Qué ha pasado? ¿Ya está?- Se preguntaba Nadia dubitativa fuera de sus pensamientos.

-Sí, ya está, bienvenida al gremio- Le contestó

Nadia empezaba a entusiasmarse, ya era una cazadora, se lo esperaba de otra forma, no sabe cómo, pero no de una forma tan cutre. La gremial de rojo organizaba unos papeles mientras que la de azul ya había recogido el libro y lo guardaba en las estanterías

-¿Conoces la ciudad?- Preguntó el anciano, haciendo que Nadia volviera al mundo real.

-Pues no, acaba de llegar- Contesto Nadia que había bajado de las nubes. Alguien abrió una puerta y una chica algo mayor que ella entró.

-Perfecto, justo a tiempo, oye tú- Dijo el anciano dirigiéndose a la chica. Ella se señaló con el dedo. -Sí, tú. ¿Cómo te llamas?- Preguntó una vez que había llamado su atención esta vez señalándola con el dedo.

-Alanna- Dijo con toda la indiferencia del mundo. Medía algo más que Nadia, no debía de sacarle mucha edad, tenía el pelo castaño-rojizo y le colgaba por la espalda, sus ojos eran castaños. Llevaba puestos unos pantalones cortos y una camiseta y una pistolera vacía en su pierna derecha.

-Bien Alanna, llévala a conocer la zona- Ordenó.

-Pero- Intentaba replicar esta- Es mi hermana la que trabaja en las ofi…-

-¡Venga! Daos prisa, estorbáis a los otros cazadores- se dio la vuelta y se fue por la puerta de la que había venido.

-Pero si somos las únicas que estamos aquí- comentó Nadia por lo bajo. Alanna seguía mirando la puerta por la que se había ido el anciano, las gremiales estaban ordenando unas cosas.

-Encantada de conocerte, Soy Nadia- Se presentó ofreciendo su mano. Alanna resopló, paso de ella y dijo con su tono de indiferencia:

-Acabemos cuanto antes.-

Hami 1:
Todavía nada, pero cuando uno lee un libro y termina un capitulo puede ver el siguiente episodio xD

_________________
Open it, if you wanna fill the determination:

Network id "erNils"

Nils

Mensajes : 5598
Fecha de inscripción : 21/08/2011
Edad : 25
Localización : En un lugar del multiverso de cuyo nombre no quiero acordarme...

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t7966-actualizo-nils-y-gondal-c

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Nils el Sáb 14 Dic 2013, 14:51

Reservado

_________________
Open it, if you wanna fill the determination:

Network id "erNils"

Nils

Mensajes : 5598
Fecha de inscripción : 21/08/2011
Edad : 25
Localización : En un lugar del multiverso de cuyo nombre no quiero acordarme...

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t7966-actualizo-nils-y-gondal-c

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Nils el Sáb 14 Dic 2013, 14:51

Reservado

_________________
Open it, if you wanna fill the determination:

Network id "erNils"

Nils

Mensajes : 5598
Fecha de inscripción : 21/08/2011
Edad : 25
Localización : En un lugar del multiverso de cuyo nombre no quiero acordarme...

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t7966-actualizo-nils-y-gondal-c

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Nils el Sáb 14 Dic 2013, 14:51

Reservado

_________________
Open it, if you wanna fill the determination:

Network id "erNils"

Nils

Mensajes : 5598
Fecha de inscripción : 21/08/2011
Edad : 25
Localización : En un lugar del multiverso de cuyo nombre no quiero acordarme...

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t7966-actualizo-nils-y-gondal-c

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Nils el Sáb 14 Dic 2013, 14:51

Notas

_________________
Open it, if you wanna fill the determination:

Network id "erNils"

Nils

Mensajes : 5598
Fecha de inscripción : 21/08/2011
Edad : 25
Localización : En un lugar del multiverso de cuyo nombre no quiero acordarme...

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t7966-actualizo-nils-y-gondal-c

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Rubenthalos el Sáb 14 Dic 2013, 20:08

Pop Corn 

_________________
Ruben (no el traidor, el bueno)
Clan Head and Kill
Yo hice el post nº 1000 en el hilo del spam de Uri vol. XI durante 20 minutos.

MY salsa:

el alcohol y su WRYYYYYYYYYYY-consecuencias:

Rubenthalos

Mensajes : 619
Fecha de inscripción : 17/01/2011
Edad : 23
Localización : stalinista

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/t3543-ruben-rc-32-y-subiendo

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  lameth el Dom 15 Dic 2013, 19:56

Eyyyy molaaaaa!!!

Cuando tenga un ratillo lo leo completo!! que acabo de llegar de estar por ahí todo el finde...

_________________


Personaje MH3U Wii U: Lameth / Nintendo Network Id: lameth999
Personaje MH4U: Xena Mora / Código Amigo 3DS : 0962 - 9093 - 2208




Twitter: @MonsterHunterHK
FaceBook: Monster Hunter España
Gremio Blogocio: http://blogocio.net/bgh/foro-monster-hunter-gr/
Discord: https://discordapp.com/invite/011CSMKhbvpq7KlRi
Academia Monster Hunter - Escuela Head & Kill: http://www.foromonsterhunter.com/h11-academia-monster-hunter

lameth

Mensajes : 11170
Fecha de inscripción : 01/05/2010
Edad : 40
Localización : Cardedeu

Ver perfil de usuario http://www.foromonsterhunter.com/h11-academia-monster-hunter

Volver arriba Ir abajo

Re: Crónicas de Rugimar: el vuelo del dragón

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.